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13 abril, 2024

El musical ‘Kimberly Akimbo’, gran ganador de unos Tony en los que ‘Con faldas y a lo loco’ partía como favorito

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La obra ‘Kimberly Akimbo’, que narra la historia de una niña que sufre una enfermedad degenerativa que le hace envejecer aceleradamente, fue galardonada este domingo con el Premio Tony a mejor musical de Broadway, en una gala marcada por la huelga de los guionistas.

‘Kimberly Akimbo’, que llegaba con nueve nominaciones, se llevó un total de cinco galardones, incluidos el de mejor actriz, que fue para Victoria Clark, mejor actriz secundaria (Bonnie Milligan), mejor escritor (David Lindsay-Abaire) y mejor canción escrita para teatro o musical.

El musical ‘Some Like It Hot’, basado en la película del mismo nombre dirigida y producida por Billy Wilder en 1959, se alzó con cuatro premios: mejor vestuario, mejor coreografía, mejor orquestación y mejor actor protagonista, un Tony que fue a parar para J. Harrison Ghee.

Los dos premios de actuación masculina en la sección de musical fueron para dos actores que se identifican como no binarios: el propio J. Harrison Ghee y Alex Newell, elegido como mejor actor secundario por su papel en Shucked, una comedia que transcurre en el Estados Unidos rural.

‘Some Like It Hot’, cuya versión cinematográfica se conoció en España como ‘Con faldas y a lo loco’, partía como la gran favorita de la noche con 13 nominaciones.

La obra está ambientada en el Chicago de la época de la prohibición del alcohol y narra la historia de dos músico forzados abandonar la ciudad tras ser testigos de un ataque de la mafia, que empezará a perseguirlos por todo el país.

El Tony a mejor director recayó en Michael Arden por su trabajo en el musical Parade, basado en el linchamiento a principios del siglo pasado de un empresario judío en Georgia.

Parade fue también premiada con el Tony a mejor nueva versión de un musical.

El teatro, segundo pilar de Broadway

Durante la ceremonia, que tuvo a la actriz y cantante Ariana DeBose como maestra de ceremonia, también se premiaron las mejores obras de teatro que han pasado por los exclusivos escenarios del circuito de Broadway de Nueva York.

En esta sección, se impuso ‘Leopoldstadt’, que narra la historia de una familia judía en la Viena de finales de los años 30 del siglo pasado y cómo sufre el antisemitismo nazi.

‘Leopoldstadt’ se llevó el Tony a mejor obra de teatro y a mejor director, Patrick Marber.

También recayó en esta obra el premio a mejor vestuario y a mejor actor secundario (Brandon Uranowitz), que competía, entre otros, con Samuel L. Jackson, por su papel en ‘The Piano Lesson’

Como mejor actriz protagonista fue elegida la británica Jodie Comer, por su actuación en ‘Prima Facie’; mientras que Sean Hayes, de la obra de teatro ‘Good Night, Oscar’ se llevó el Tony a mejor actor principal.

Una ceremonia marcada por la huelga de guionistas

La celebración en la fecha prevista de los premios estuvo pendiente hasta el último momento por la huelga que mantienen los sindicatos de guionistas contra las productoras de Hollywood, incluidas Paramount y CBS, las dos plataformas que retransmitían la ceremonia desde el teatro United Palace, ubicado en el barrio del Alto Manhattan en Nueva York.

Finalmente se llevó a cabo, pero con la condición de que no se pudieran emplear guiones para la presentación, lo que hizo que la larga ceremonia de cinco horas apenas tuviera intervenciones más allá de las de los invitados que presentaban a los nominados y leían el nombre de los ganadores y los breves discursos de los ganadores.

Ya en el arranque del espectáculo, que como es habitual sirvió también de escaparate para que varias de las obras nominadas presentaran un número o una escena en directo, Ariana DeBose bromeó asegurando que estaba en directo y sin guión.

Asimismo, algunos premiados, como David Lindsay-Abaire, elegido como el mejor guionista de musical por Kimberly Akimbo, salieron a recoger el Tony con un pin del sindicato de los guionistas WGA.

‘Sólo queremos ser tratados justamente’, dijo delante del micrófono. Una adhesión que también verbalizó la actriz Victoria Clark cuando recogió el Tony a mejor actriz de musical.

Además, durante la celebración también se escucharon palabras de solidaridad con las minorías y, en particular, con la comunidad LGTBI, así como condenas contra la intolerancia, la homofobia y el racismo.

La ceremonia de los Tony, con cerca de cuatro millones de telespectadores, en la hermana pequeña de las entregas de premios en Estados Unidos, donde los Oscars son vistos en directo por más de 18 millones de telespectadores y los Grammys por 12,5 millones.

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