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20 abril, 2024

Mauricio Macri apura definiciones, la casta quiere a Javier Milei y Gildo Insfrán atento a la Corte

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El schiarettazo le viene bien a Cambiemos

La crisis producida por el aviso de Larreta-Morales-Pichetto de acercarse a Schiaretti le ha dado un impulso a Cambiemos. Ha sido la oportunidad para que los jefazos muestren el juego. La política es un oficio de escondedores que piden «read my lips» cuando les preguntan qué proyectos tienen.

También en política lo que no se verbaliza y se guarda, aflora después como un trauma. Ha sido bueno que se develen los misterios. El episodio le ha dado a la oposición el centro del escenario. Es el preámbulo de unas PASO más interesantes para el público. La hipótesis es que esa atención redundará en una mayor asistencia a las urnas en las PASO: algunos estrategos creen que un 30% del electorado de Cambiemos se movilizará el 13 de agosto.

Este crecimiento desde el conflicto puede ser bueno para una fuerza que tiene su valor en la diversidad. Larreta explota esa diversidad ante el corralito doctrinario de Macri-Bullrich. Este dúo querría, como Sergio Massa en el peronismo, que solo quedara Patricia como candidata única.

Macri ya logró imponer al primo Jorge como candidato a gobernador porteño. Quiere una rendición incondicional de Larreta. Si se rinde, es el mensaje, puede ser vicepresidente o jefe de gabinete, lo que quiera. El larretismo responde: si Macri-Bullrich son intransigentes en sus deseos ahora, imaginen lo que sería si gobernasen. Pasarían del corralito al corralón.

Milei, víctima de la vieja política

El debate abre el plafón para esa fuerza frente a un peronismo que es temible porque mantiene la unidad, aunque carece de un método para resolver candidaturas, y él mismo profetiza que va a perder. La amenaza de la tercera fuerza -Javier Milei- pasa a un segundo plano por razones de física política.

Para protagonizar un rol en el escenario nacional, Libertad Avanza tiene que cosechar en sectores marginales de lo que ellos llaman la vieja política. Esos dirigentes de tercer orden son el descarte de las fuerzas mayoritarias y tienen, cada uno, un adversario local que anula su gravitación. Viene Juan, pero si viene Juan lo frena Pedro, que es su enemigo. Difícil crecer con ese mecanismo.

Jaime Durán Barba ha sentenciado que lo central de Milei es la gestualidad. Que hay que verlo por la pantalla sin sonido. Quizás las dificultades de Milei aparecen cuando es el momento de hablar. Puede perder hablando lo que ganó gesticulando. Ente otras cosas ganadas, está haber capturado el apoyo del Partido Demócrata de la Capital Federal para que salga de la coalición Cambiemos y lo apoye a él como candidato. Para los seguidores del liberista es el primer triunfo que ha tenido frente a Larreta.

Frenesí de reuniones antes del cierre

Cambiemos intentará encaminar esta semana los entuertos internos, esperables en cualquier disputa de candidaturas. Con el resultado de las elecciones provinciales en la mano, los actores principales del PRO interpretarán una comedia romántica este lunes. Regresa Macri y alienta una reunión del grupo de los caciques principales de la fuerza, para celebrar los resultados en las elecciones provinciales de este domingo. Cambiemos nacionalizó esos comicios y de todos, aunque perdiendo, puede mostrar provecho en resultados y en crecimiento numérico.

Esta reunión es la antesala de la Asamblea del PRO nacional que sesionará el martes para aprobar alianzas -cierran el miércoles- y festejarle cumpleaños 67° a Patricia. Lo hará en espejo con la Convención Nacional de la UCR de este lunes. También la dirigencia radical entonará cantos de amor y paz. El caso Schiaretti dejó rescoldos que es necesario apagar y para eso sirven las algaradas colectivas.

Liberales vs. conservadores

En el PRO, además de los resultados que facturarán Bullrich y Larreta, habrá correcciones de método para disipar fantasías. Una de ellas es que Patricia ya ganó las PASO contra Larreta. Esa afirmación se hace sobre la base de encuestas que nadie muestra y que el larretismo desmiente, a su vez reclamando sondeos que benefician a Horacio, pero que tampoco exhiben en detalle.

El PRO viene de lograr, con la trama Schiaretti, un atractivo en el público que se ha enterado de lo que piensan sus caciques. Larreta mostró su capacidad de extender la mesa de Cambiemos hacia otros peronismos. Macri-Patricia argumentan por la pureza de una doctrina difusa, como lo son las que esgrimen todos los partidos. Adeudan una explicación sobre si hay alguien que pueda representar mejor esa pureza, o si se trata sólo de blindar personalismos del tipo “No hay nadie mejor que yo, síganme”.

Larreta mostró una voluntad elástica que no repugna a la amistad son los socialdemócratas de la UCR o el posibilismo del schiarettismo. Una actitud más bien liberal. Macri-Bullrich se inclinan por el rechazo a la apertura y se respaldan en la identificación con el conservadorismo político que los acerca a Milei. O el que los alberga en conferencias de la internacional conservadora como el Foro Atlántico, que organiza el PP español el 30 de junio en el hotel Wellington de Madrid.

Globalidades

Macri estuvo este fin de semana en Madrid -visita familiar- en donde comprometió su participación y la de Patricia en una conferencia sobre «Iberoamérica: Democracia y Libertad». Hablarán el candidato del PP a las elecciones de julio próximo, Alberto Núñez Feijóo, los Vargas Llosa (padre e hijo), algunos expresidentes conservadores como Sebastián Piñera e Iván Duque, y la diputada hispano-argentina por Cataluña Cayetana Álvarez de Toledo, que será candidata esta vez por Madrid.

Si hay un gobierno del PP, la Argentina será el mejor amigo de España, que tiene problemas con México -por la insistencia de AMLO en la leyenda negra anti-ibérica- y Brasil, con Lula enredado en el conflicto de Ucrania. El seminario es parte de la campaña de Feijóo para las elecciones del 23 de julio, en donde votan emigrados de toda América.

Parlamentan Macri y Pichetto

Con estas apariciones, el ala Macri-Bullrich tensan al PRO hacia el ala de centroderecha que en el pasado encarnó la UCeDé. Una provocación hacia los socios como la UCR, que pertenece a la Internacional Socialista, la Coalición Cívica que se inspira en un humanismo cristiano o el Peronismo Republicano de Miguel Pichetto. El repliegue conservador de Mauricio lo aleja del peronismo, que le aportó en 2019 nada menos que a Pichetto. Macri regala el voto peronista al cristinismo y a Milei, reivindicador de Menem-Cavallo.

Este martes Mauricio tiene un encuentro con el ex senador Pichetto, que se ha destacado junto a Larreta y Morales en la extensión schiarettista de Cambiemos. Si todos los movimientos de Macri obedecen (como los de Cristina) a asegurarse una sobrevida en un futuro gobierno donde no tendrá cargo, tiene que pacificar las relaciones con los radicales y los peronistas de su fuerza.

Macri, al igual que Cristina y antes Duhalde, pertenece al sindicato de los padrinos, como son en España -país que Macri tiene como modelo, quizá para hacerlo equivocar- José María Aznar de Sánchez Feijóo, y José Luis Rodríguez Zapatero de Pablo Sánchez. ¿Por qué España da para equivocarse?, pregunta el lector. Porque España tiene un recorrido político con diferencias profundísimas respecto de la Argentina. De España se puede aprender mucho, pero hay poco para imitar.

Alianzas que no son lo que parecen

No está de más repasar alguna doctrina sobre la integración de frentes o alianzas, ya que los caudillos no alcanzan para remediar la crisis de los partidos. Jesús Rodríguez, fogonero del presidencialismo de coalición, señala en su último documento (“Acuerdos políticos: ¿cuáles, ¿cuándo, ¿dónde?”,) la necesidad de por lo menos un objetivo común. En 2015 fue derrotar al peronismo de la era duhaldo-kirchnerista. La crisis Macri-Larreta -una pelea darwiniana, es decir necesaria para resolver la sobrevivencia del más apto- pone en cuestión el objetivo común de la coalición que integra el PRO.

“Las coaliciones se forman con partidos políticos -actores insustituibles de la vida democrática- que, sin perjuicio del papel desempeñado por cada fuerza hasta ese momento y de las ponderaciones divergentes sobre cuestiones pasadas, tienen la aptitud y la capacidad de forjar coincidencias sobre un programa común para el futuro”, dice Henry Kissinger en su libro «Liderazgo», y completa las condiciones de una alianza:

“Históricamente -escribe- las alianzas se han formado para establecer una coherencia entre la capacidad de una nación y sus intenciones. Se ha hecho de cinco maneras: 1) reuniendo las fuerzas adecuadas para derrotar o disuadir a un posible agresor; 2) transmitiendo esta capacidad; 3) proclamando obligaciones más allá del cálculo de una relación de poder: si estas eran inequívocas, no habría sido necesaria esa expresión formal; 4) definiendo un casus belli específico; y 5) eliminando, como medio diplomático durante una crisis, cualquier duda sobre las intenciones de las partes”. Ni el Frente de Todos -en realidad el PJ y sus amigos- ni Juntos por el Cambio reúnen con rigor este estatuto que le da solidez a una alianza.

Insfrán, sombras desde la Corte

En la semana hay que atender lo que puede producir la Suprema Corte, en particular sobre la suerte del eterno Gildo Insfrán. No la tiene fácil, porque la sentencia que lo sepultó a Sergio Uñac en San Juan contiene los argumentos que pueden inhibirlo para que dispute un octavo mandato como gobernador.

De todos los proyectos que tuvieron a su disposición los supremos a la hora de emitir el voto contra Uñac, eligieron los que van más al hueso y que señalan la transgresión al sistema republicano que implican las reelecciones indefinidas. Son la contracara de la aspiración a la alternancia como forma perfectiva de la representación democrática. El voto de Carlos Rosenkrantz sobre Uñac, leído en clave formoseña, es letal para Insfrán si prospera en el trío que integra el voto mayoritario -Rosenkrantz, Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda-.

Hay hermetismo en la secretaría de Competencia Originaria del tribunal, que es la que atiende al formoseño. Más verde está el fallo de la Corte sobre reelecciones de funcionarios en la provincia de Buenos Aires. Hoy pueden tener hasta un tercer mandato, pero impugnan la norma que lo permite. Es difícil para la Corte meterse con una ley provincial que, después de todo, sólo discute un mandato más. No la eternidad de 90 intendentes que pueden resultar perjudicados.

La Corte de EE.UU. prepara fallo sobre poderes de los estados

El debate contra los poderes hegemónicos tiene en las normas electorales un capítulo importante en estos momento. En todo el mundo. Cuando termina el año judicial en los Estados Unidos, la Suprema Corte de ese país apura sentencias que suelen imprimir carácter, porque confirman o cambian rumbos de la jurisprudencia. Para este mes de junio se espera la sentencia sobre un caso que enfrenta, como en la Argentina, a las legislaturas estatales que dictan normas electorales que afectan las libertades públicas, y el orden jurídico vigente.

En los Estados Unidos no hay un código electoral nacional, como en la Argentina. Esa electo-diversidad favorece que los estados avancen en normas que benefician al gobierno de turno. En el estado de Carolina del Norte se abrió una causa que ha llegado a la Suprema Corte. Se discute si la legislatura de ese estado puede modificar el diseño de los circuitos de votación.

Se presume que esa manipulación es una maniobra que puede beneficiar a unos y perjudicar a otros. Se la llama «gerrymandering», en homenaje a Elbridge Gerry, gobernador de Massachusetts a comienzos del siglo XIX. El dibujo de los circuitos que hacía para favorecer a su partido se parecía a una salamandra, bicho además cambiante (gerry + salamander = salamander).

Juan Perón experimentó el mismo sistema para beneficiar al peronismo en 1952, dibujando circunscripciones y restaurando la representación uninominal por circunscripción. Las causa Moore vs. Harper que debe resolver antes de fin de mes es tan importante en los Estados Unidos que el exjuez J. Michael Luttig ha dicho que es el caso más importante para la democracia americana desde su fundación («There Is Absolutely Nothing to Support the ‘Independent State Legislature’ Theory», The Atlantic, 3 de octubre, 2022).

En el voto de Rosenkrantz en las causas Uñac y Manzur, dice el fallo Rosenkrantz: «La Constitución Nacional armoniza dos principios estructurales del gobierno que ella crea: el sistema federal (artículos 1°, 5° y 123), a través del cual las provincias organizan sus instituciones representativas y encauzan el ejercicio de la soberanía de sus pueblos (artículos 1°, 33, 37 y concordantes), y la forma republicana de gobierno (artículos 1° y 5°)».

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