6.7 C
Rawson
25 junio, 2024

El plan Caputo de dólar libre de $1.300, tasa al 40% y devaluación al 2% mensual entró al banco de pruebas

Noticias y curiosidades del mundo

El Presidente Javier Milei dio los lineamientos concretos en la reunión del Consejo Interamericano de Comercio y Produccción (CICYP) a mediados de mayo. Allí dijo que «si terminamos de limpiar» los pasivos del remunerados y otros compromisos del Banco Central «frenamos todos los grifos de emisión monetaria», y que eso, junto con el superávit fiscal, terminaría con la emisión endógena y que tampoco se emitirán pesos por el sector externo y por tanto «vamos a ir a un tipo de cambio flexible».

De ahí desembocó la baja de la tasa de interés de referencia del 50% al 40% anual (3,3% mensual) y se aceleró el traspaso de la deuda de corto plazo del Banco Central hacia letras y bonos del Tesoro, en lo que implicó una descompresión de una deuda de corto plazo en pesos aumentando la deuda del Tesoro que se valúa en dólares.

El mercado respondió a esos movimientos con un salto de los dólares libres y una caída de los precios de los bonos y de las acciones de las empresas privadas con un consiguiente repunte de la tasa de riesgo país a 1.443 puntos quebrando el 20 de mayo una tendencia a la baja que se venía consolidando.

Ese movimiento dejó dos resultados: el primero, fue que cuando el dólar blue tocó $1.280 apareció la intervención oficial para serenar las aguas ante el temor que la suba de los dólares libres impactase en la inflación. Y el segundo, el aumento de la deuda del Tesoro y de los compromisos en dólares que el Gobierno debe enfrentar hasta fin de año.

Un informe de la consultora Eco Go de Marina dal Poggetto destaca que, al no tener acceso a crédito internacional, la deuda en dólares se viene pagando con flujo y que «de acá a fin de año vencen US$ 4.600 millones adicionales», y eso suponiendo que el Gobierno pueda refinanciar «la activación del swap del Banco de china por US$ 4.900 millones que vencen en junio y julio».

El esquema tomó forma: el Presidente apuntala su intención de terminar con los pasivos del Banco Central (el monto de pases remunerados se redujo 24%) traspasando esa deuda a la compra de bonos del Tesoro y, por tanto, aumentando la exposición de los bancos a activos del sector público.

En ese juego, los bancos ganarían capacidad prestable que, a tasas negativas (los depósitos a plazo fijo ofrecen 2,3% mensual frente a una inflación por lo menos dos veces y media superior) incentivaría el otorgamiento de préstamos al sector privado y a las familias.

Una comparación simple es que, si el dólar oficial sube al 2% mensual y los plazos fijos pagan 2,3%, ¿cuál sería el incentivo de los ahorristas para quedarse en colocaciones en pesos?

¿Y otra pregunta es, entonces, por qué no sube el dólar blue encontrando un techo virtual en $1.300?

Para ensayar respuestas se puede recurrir a decir que la cantidad de pesos en circulación está en mínimos, al igual que el volumen crédito respecto al Producto Bruto Interno.

Esa escasez de pesos se suma a lo que viene siendo un abastecedor fluido de dólares al mercado libre que es el dolar «blend». que surge de que los exportadores tienen la posibilidad de liquidar 80% al dólar mayorista ($895) y 20% al contado con liquidación de $1.237.

Por esa fórmula la oferta de divisas en el circuito libre ronda los US$1.600 millones mensuales, una gran oferta que, a la vez, se le resta a las posibilidades del Banco Central para comprar divisas.

Vale recordar que las reservas netas del Banco Central estaban en US$11.500 millones al momento de asumir Milei y aún hoy no pasaron al campo positivo a pesar de la importante compra de dólares que realizó el Central.

Desde el comienzo de la gestión, el BCRA compró US$ 16.000 millones, pero las reservas brutas solo subieron en US$ 7.000 millones. El resto se destinó a pagar deudas.

Entre el dólar blend que abastece a los dólares libres, léase también al blue, la liquidación de la cosecha gruesa y el debut de las intervenciones oficiales, los operadores financieros apuntan a la nueva estabilidad cambiaria, apuntalando la calma del dólar como uno de los instrumentos esenciales para bajar la inflación.

El esquema Caputo de dólar libre a $1.300, devaluación de 2% mensual y tasa de interés para los depositantes de 2,3% avanza en un sendero estrecho apuntando a que la inflación converja rápidamente a un 2% mensual para evitar caer en una situación pronunciada de atraso cambiario.

Con un ojo puesto en la baja de la inflación y el otro en la necesidad de conseguir dólares, para cumplir con los vencimientos de deuda hasta fin de año, el esquema Caputo ingresó de lleno al banco de pruebas.

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS