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22 abril, 2024

Los Pumas dieron un paso en falso en la despedida de la Argentina antes del Mundial y cayeron sin atenuantes ante los Springboks

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Después de un primer tiempo en el que lograron ser superiores a los Springboks, en la segunda parte no lograron sostener el nivel y Sudáfrica mostró su contundencia.

No fue la despedida esperada. Estaba todo dado para que se diera de otra forma: un estadio repleto, un acontecimiento extraordinario como los 100 partidos de Agustín Creevy con la camiseta de Los Pumas y la posibilidad de hilvanar la reacción de la semana pasada en el cierre del Rugby Championship ante público propio. Pero siempre hay aguafiestas y esta vez fueron los Springboks, que terminaron demostrando que para ellos no existen los titulares y los suplentes. Ojo, los propios Pumas ayudaron: dieron un paso en falso respecto a todo lo bueno que venían mostrando.

No solamente por el resultado, sino por el modo en que se desdibujó una imagen esperanzadora, la que el equipo había dejado en Johannesburgo la semana pasada cuando en el segundo tiempo del último partido, también ante Sudáfrica, cuando Los Pumas mostraron una buena versión de sus posibilidades. Entonces, quedaron cerca de un triunfo que les hubiese otorgado esa cuota de ánimo fundamental para la recta final antes de llegar a Francia. Un punto de diferencia ante el campeón mundial le daba a Michael Cheika argumentos para sostener su optimismo de cara a lo que se avecina: el Mundial.

Los Pumas intentaron hilvanar esa reacción y completaron un primer tiempo aceptable. Después de haber sido acorralados por Sudáfrica, mantuvieron la concentración, no perdieron la cabeza y sostuvieron la idea que debían llevar a cabo de manera conjunta. En concreto, consiguieron sobreponerse a un comienzo que se presentó, al menos, dificultoso desde el primer minuto cuando Santiago Chocobares terminó en el suelo por un fuerte golpe que lo sacó de la cancha por prevención.

La clara muestra de esa superación fue el modo en que consiguieron el try. Con penal a favor, Gonzalo Bertranou fue más rápido que todos: no esperó que los equipos se formaran, cobró la falta y logró filtrarse para apoyar. Emiliano Boffelli hizo lo suyo con los pies –en esa conversión y en el siguiente penal- y Los Pumas confirmaban con un 10-3 su reacción. Ayudados, claro, por la mala puntería de Manie Libbok, que principalmente en la primera parte no estuvo derecho.

Sudáfrica se quedó con las sonrisas. Foto: Emmanuel Fernández

Sudáfrica se quedó con las sonrisas. Foto: Emmanuel Fernández
Los primeros 40 terminaron con esa buena ventaja para la selección argentina, pero principalmente con la idea de que estaban avanzando algunos pasos en su identidad de juego. Los lines, algo que tenía disconforme a Cheika, mejoraron notablemente. Además, la amarilla que sacó del campo Franco Mostert le daba algunos minutos de ventaja numérica. No podía haber mejor augurio para el segundo tiempo.

Sin embargo ese segundo tiempo de pronóstico favorable, comenzó a derrumbarse rápidamente. Con uno menos, Sudáfrica consiguió apoyar por duplicado. Makazole Mapimpi por la derecha desorientó a Los Pumas y a todo el estadio. Un puñado de minutos más tarde, por a otra punta, Moodie Canan fue a buscar un envío con el pie de Libbok y sumó un nuevo try. La ventaja se había esfumado y con el penal de Boffelli, apenas servía para achicar diferencias. El 13-15 hacía creer en la posibilidad de una nueva recuperación.

Pero Los Pumas se convirtieron en una máquina de hacer penales. Libbok afinó un poco la puntería y en ese contexto de desorientación, los Springboks, que tenía solo dos “sobrevivientes” del choque con anterior en Sudáfrica, aprovecharon la oportunidad de mostrarse de la mejor manera antes de que el entrenador ofrezca la lista para el Mundial.

Habrá que hacer ajustes en Los Pumas. Foto: Emmanuel Fernández

Habrá que hacer ajustes en Los Pumas. Foto: Emmanuel Fernández
En ese sentido, Cheika también pudo sacar sus conclusiones. El del sábado era un partido que servía para eso: presentar un XV que estuviera a la altura, con variantes en sus filas para pegarle una última mirada en la acción y ante un rival del tamaño de Sudáfrica, a algunos jugadores. Del mismo modo que en la cancha de Vélez algunos Boks se aseguraron su pasaje a Francia, en Argentina algunos se quedarán sin el sello en el pasaporte.

En el almuerzo del domingo, Cheika se reunirá con todos los jugadores y les ofrecerá la lista. Los que jugarán el Mundial y los que se quedarán afuera, escucharán de su boca los nombres. Un día después, los dará a conocer a la prensa.

Ahora resta un amistoso en Madrid, ante España, ante un rival que no tendrá la exigencia de Sudáfrica. Luego, el Mundial, con un interrogante que no se pudo despejar en Vélez ¿Para qué están los Pumas en el Mundial de Francia?

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