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24 junio, 2024

La trampa de la dependencia: cómo la Coparticipación Federal de Impuestos perpetúa la pobreza en las provincias del norte

Los nuevos datos del INDEC demuestran que las provincias del norte argentino siguen enfrentando altas tasas de pobreza y escasez de oportunidades económicas. Este fenómeno persiste a pesar de las buenas intenciones que impulsaron la creación de la primera Ley de Coparticipación Federal de Impuestos en 1952. En el noroeste, la pobreza alcanzó el 43,6% de pobreza, con picos de 46,5% en Santiago del Estero-La Banda. En el noreste alcanzó al 43,3%. 

La ley de Coparticipación buscaba establecer un sistema de distribución de impuestos entre la Nación y las provincias que asignara los recursos fiscales de una manera «equitativa», basándose en el principio de «justicia social». Esta ley ha experimentado numerosas modificaciones, pero siempre mantuvo el mismo objetivo: promover el desarrollo económico y social de las provincias menos desarrolladas. 

Hoy en día podemos concluir que las provincias receptoras de ayuda no solo no han logrado progresar, sino que fueron las más perjudicadas.

Varios autores nos permiten comprender las razones subyacentes de este fracaso, que debió ser advertido hace mucho tiempo por nuestros políticos. Para Frederic Hayek, el adjetivo «social» transforma al sustantivo «justicia» en su contrario, generando incentivos perversos que desalientan el esfuerzo y la superación.

De la ayuda a la dependencia

Calvin Helin, autor de «La trampa de la dependencia económica», sostiene que los subsidios y el reparto de impuestos sirven para perpetuar la pobreza y la dependencia económica. En su estudio sobre comunidades aborígenes de Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, Helin describe cómo la asistencia social contribuyó a un ciclo vicioso de dependencia y pobreza: «La ayuda puede aliviar el sufrimiento a corto plazo, pero a largo plazo, genera dependencia crónica en la ayuda externa y limita la capacidad de las personas para prosperar y contribuir a la economía».

Thomas Sowell, autor de «Wealth, Poverty and Politics», destaca la importancia de la libertad económica como motor de oportunidades económicas y creación de riqueza. «La libertad económica significa que las personas tienen la libertad de comprar, vender y producir bienes y servicios sin restricciones excesivas del gobierno, lo que incluye reducción de burocracia, regulación, simplificación de impuestos y mejora de la seguridad jurídica», señala.

La última medición del Indec arrojó un índice de 39% de pobreza a nivel nacional, con peores registros en las provincias del norte

La última medición del Indec arrojó un índice de 39,2% de pobreza a nivel nacional, con peores registros en las provincias del norte

Sowell, además, enfatiza la importancia de la educación y la formación técnica y profesional para aprovechar oportunidades económicas.

Estas reflexiones explican cómo la Coparticipación Federal de Impuestos, originalmente concebida como un mecanismo de distribución equitativa, ha atrapado a las provincias norteñas de Argentina en un laberinto de dependencia y penuria.

Para desentrañar este enigma y abrir nuevos senderos hacia el desarrollo y la prosperidad, es necesario reconsiderar el sistema vigente y buscar soluciones basadas en la libertad económica, la educación y la reducción de la burocracia. Solo así lograremos deshacernos de las ataduras que nos mantienen sumidos en la pobreza y construir un futuro promisorio para todos.

Como muestra el estudio de Helin, la dependencia económica y la falta de incentivos para el crecimiento no solo afectan a las provincias del norte argentino, sino que tienen un alcance global. Su experiencia refuerza la idea de que la asistencia social, si bien puede ser necesaria para aliviar el sufrimiento a corto plazo, no es una solución sostenible y puede conducir a consecuencias negativas a largo plazo.

Desincentivos, corrupción y feudalismo

Esther Duflo y Abhijit Banerjee, ganadores del Premio Nobel de Economía, y coautores de «Poor Economics», nos han enseñado a realizar rigurosos estudios empíricos para analizar como las políticas de desarrollo afectan a los pobres. Aunque no descartan la importancia de la ayuda y las intervenciones del gobierno, enfatizan la necesidad de políticas bien diseñadas y basadas en la evidencia.

Por su parte, Peter Bauer, economista húngaro-británico que fue un crítico de la ayuda al desarrollo. Bauer argumentó que la ayuda externa a menudo no mejora la situación económica de los países en desarrollo y, en cambio, puede generar dependencia y corrupción.

La ley de coparticipación derivó en una puja por fondos federales, al tiempo que supuso un desincentivo para el desarrollo autónomo de las provincias, plantea el autor

La ley de coparticipación derivó en una puja por fondos federales, al tiempo que supuso un desincentivo para el desarrollo autónomo de las provincias, plantea el autor

Seguramente, si analizaran el caso argentino observarían que los fondos aportados por el gobierno Federal son administrados de manera discrecional y, muchas veces, corrupta; lo que ha permitido que los gobernadores obtengan un poder cuasi-feudal. El sistema de reparto de impuestos ha permitido a los gobernadores de estas provincias consolidar su poder político y económico, a expensas del sector privado y del pueblo.

Es hora de terminar con esta nefasta ley de reparto de impuestos. En cambio, es fundamental abordar las raíces del problema y trabajar en políticas que promuevan la libertad económica, la educación y la reducción de la burocracia.

Solo entonces podremos romper el círculo vicioso de dependencia y pobreza que ha atrapado a diversas regiones del mundo y se ha instalado en el norte argentino. Un enfoque más equilibrado que fomente el crecimiento sostenible y la autosuficiencia permitirá a las personas y comunidades salir de la pobreza y alcanzar un futuro más próspero y prometedor basándose en su propio esfuerzo de autosuperación.

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